REFORMAS PARA GANAR

Una reforma puede revalorizar un piso entre un 30 y un 80 %, pero los expertos advierten de que son operaciones que hay que afrontar con cautela para no perder dinero. Hay reformistas que compran viviendas a 500.000 euros en el centro de valència y que las venden a 800.000 euros tras una inversión de lujo

Por Ramón Ferrando 29.02.2020 | 14:35

Reformas para ganar

En Estados Unidos casi nadie se plantea poner su casa en venta sin reformarla porque son conscientes del retorno que pueden tener con la inversión. Los expertos del mercado inmobiliario advierten de que la reforma de una vivienda en València conlleva una revalorización del 30 % (que puede llegar al 80 % en el mercado de lujo), sin embargo muchos propietarios valencianos se limitan a darle una lavada de cara al inmueble porque «tienen aversión al riesgo». Una reforma integral sin pretensiones parte de 300 euros el metro cuadrado (unos 30.000 euros un piso de cien metros) y una de lujo supera los 1.000 euros el metro cuadrado. Los que no tienen dudas en desembolsar el gasto de la reforma son los inversores que buscan pisos en mal estado pero bien situados para obtener la máxima rentabilidad. Sus principales clientes son extranjeros con un alto poder adquisitivo a los que no les tiembla el pulso a la hora de comprar una vivienda en la calle de la Paz de València por 850.000 euros. La edad media de los pisos en València es de 49 años, un tiempo más que suficiente para someterlos una reforma integral. 

Cristina Recasens, directora de Área de OC Habitat y experta en el mercado de lujo, explica que la revalorización que se puede obtener con una vivienda tras una buena reforma «depende mucho de la zona». «Hay reformistas que adquieren pisos en mal estado a muy buen precio en Pla del Remei o San Francesc (las zonas más exclusivas del centro de la capital del Túria) y obtienen una revalorización de entre el 50 y el 80 %. Son pisos que compran por 500.000 euros y venden por 800.000 euros a extranjeros que se quieren instalar en València y están dispuestos a pagar más porque no quieren complicaciones con las reformas», apunta. Recasens añade que este tipo de operaciones es impensable en distritos como Extramurs porque los compradores son valencianos. «En pisos con un valor de mercado de entre 200.000 y 300.000 euros no se suelen hacer reformas. Como mucho, un lavado de cara. Otra cosa es en la plaza de la Reina, en la calle de la Paz o en Conde Salvatierra. Los valencianos que compran allí prefieren hacerse la reforma porque conocen a reformistas». La directora de Área de OC Habitat incide en que las reformas con las que se puede obtener hasta un 80 % de revalorización «son de lujo. Utilizan maderas nobles, cerámica de diseño y acabados muy exclusivos. Son operaciones en las que también intervienen interioristas. Una de estas reformas puede costar 1.000 euros el metro cuadrado». La cifra no es baladí porque los pisos del centro son grandes y la reforma se puede ir a los 200.000 euros. «Son viviendas de entre cuatro y cinco habitaciones y más de 200 metros cuadrados. Lo que sale al mercado se vende. Hay mucho comprador extranjero interesado», precisa. 

En otros barrios de València (que también tienen una alta demanda extranjera) se puede conseguir un 30 % de revalorización, pero ya hay que empezar a hacer números para ver la rentabilidad neta porque se debe tener en cuenta el coste de la reforma y el pago de impuestos. 

El valenciano Enrique Aparici, director general de la franquicia de contratación de reformistas «Aquí tu reforma», afirma que este tipo de obras en València con materiales estándar cuesta entre 300 y 400 euros el metro cuadrado frente a Madrid que es un 10 % más caro y Barcelona un 15 %. «La reforma de un cuarto de baño ronda entre los 3.000 y 4.000 euros, y la de una cocina los 7.000 euros», asegura Aparici. «Reformar una vivienda para sacarla a la venta es muy habitual en Estados Unidos, pero aquí esa costumbre no está tan arraigada. Los estadounidenses son conscientes de que si venden sin reformar están regalando una plusvalía de un 10 % como mínimo», indica. 

El portavoz del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (API) de Valencia, Vicente Díez, asegura que una reforma «muy básica» de un piso de 90 metros cuadrados en València «no baja de los 25.000 euros» y los particulares que ponen su casa en venta no suelen afrontarla. «Otra cosa son los inversores que tienen contactos con empresas de reformas. Compran viviendas muy baratas (100.000 euros) en zonas como Benimaclet con el objetivo de venderlas por 150.000 euros. Son operaciones que se hacen en tres meses. La clave es hacerlo en época de subida del precio de la vivienda porque si no la rentabilidad se puede complicar», asegura Vicente Díez. «Este tipo de operaciones hay que hacerlas con mucho cuidado. En 2014 y 2015 fue el momento ideal. Ahora hay más riesgo porque los precios de los pisos han comenzado a moderarse», advierte el portavoz de los API.

Fuente: El Levante, publicación 29/02/20

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