El Congreso da luz a una nueva ley hipotecaria

Los principales cambios serán más protección al cliente, retrasos en los embargos y disminuirá los costes de la amortización anticipada, así como facilitar el cambio de una hipoteca variable a fija

Entrará en vigor en tres meses, después de una demora acumulada de años y la base del texto la dejó hecha el entonces ministro Guindos. Sobre ese borrador y ya bajo la batuta del Gobierno de Sánchez, los diputados han reforzado algunas cuestiones para proteger más al cliente. La ley endurece los requisitos para iniciar el proceso de embargo, abarata la amortización anticipada de la hipoteca, rebaja los intereses de demora, obliga al banco a costear todos los gastos salvo la tasación, prohíbe las cláusulas suelo y facilita el cambio de una hipoteca variable a una fija.

Otras novedades importantes serán la obligación de que el prestatario disponga de toda la información con 10 días naturales de antelación y la prohibición a las entidades de retribuir económicamente a los trabajadores en función del número de hipotecas concedidas.

En resumen y a falta de la redacción de un decreto y la orden ministerial, las principales novedades se resumen en:

  • Será más difícil embargar. Hará falta un impago de entre 12 y 15 cuotas.
  • Menores intereses de demora, estableciendo los mismos en un 3%.
  • Amortizar antes será más barato, desapareciendo estas comisiones a partir de los 5 años.
  • Se declaran nulos todos los productos vinculados que no se ciñan al Banco de España.
  • Reparto de los costes de la hipoteca, siendo responsabilidad del cliente abonar la tasación.

Realmente, novedades que dan un giro al mercado inmobiliario y a la gestión de los préstamos hipotecarios que tanto influyen en la compraventa de inmuebles.

Así funciona la Ley Express que permite echar a okupas en 30 días

Con la aprobación de la nueva ley de desahucio exprés (Ley 5/2018, de 11 de junio, de modificación de la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil) y que, tras medio año de existencia, está empezando a dejar ver mejoras respecto a un problema que, hasta entonces, podía suponer una pesadilla de hasta dos años para el propietario al que le ocupaban la casa. El problema en España de la ocupación ilegal de viviendas ha ido en aumento en España en los últimos años. Según los datos de la Secretaría de Estado de Seguridad, estamos ante una práctica que no ha dejado de crecer hasta donde se tienen datos (año 2017) situándose por encima de los 10.000 los casos de viviendas ocupadas denunciadas o investigadas por las fuerzas y cuerpos de seguridad.

Se estima que más de 85.000 viviendas están ocupadas en España de forma ilegal y que hasta en otros 100.000 casos los propietarios no denuncian por coacciones. Además, la proliferación de mafias en este campo ha provocado que los okupas ya no sean únicamente familias sin recursos y que haya cada vez más viviendas ocupadas en urbanizaciones de lujo.

Por el momento, parece que la nueva ley de desahucio exprés va logrando resultados, aunque no mitiga por completo el problema. ¿Cómo funciona esta ley?

La principal mejora viene dada por el hecho de que el propietario puede acudir en menos tiempo y por menos coste a un juicio civil de desahucio, algo de lo que la legislación procesal carecía hasta el pasado verano, cuando se aprobó esta nueva norma.

A partir de la presentación de una demanda civil de desahucio, se establece un plazo aproximado de 30 días en la que se suele recuperar la vivienda, aunque esto siempre depende de la carga de trabajo que tenga el juzgado de primera instancia correspondiente. En el peor de los casos, el propietario suele recuperar la vivienda en un plazo de tres a cinco meses.

Esta ley protege a propietarios, pero también a Administraciones públicas cuyas viviendas sociales sean objeto de ocupaciones ilegales. No incluye a entidades financieras, promotoras ni fondos de inversión.

Desde su entrada en vigor el pasado año, todo okupa que no acredite en un plazo de cinco días un título jurídico de la vivienda (escritura de compra o contrato de alquiler), se enfrenta a un auto judicial irrecurrible, con hora y fecha concreta, que autorice el desahucio. Los okupas suelen presentar títulos (falsos y sin valor jurídico) que supuestamente les habilitan para permanecer en la vivienda.

La Comunidad Valenciana: las dos caras de la luna

En la Comunidad Valenciana encontramos un incremento medio del precio de la vivienda del 7,8%, siendo la capital el mayor incremento en toda España y Castellón continua bajando, situándose en el -0,3%.

Durante el 2018 Valencia fue la cabeza en subida de precio en toda España con el 16,8%, situando el precio medio en 1347 euros/m2. Si promediamos con Alicante y Castellón, se situó en la segunda región, por detrás de la Comunidad de Madrid.

También es de destacar Alicante que continua su crecimiento con un incremento del 6,8%. Valencia y Málaga  son las provincias con mayor incremento interanual, por encima del 15%, superando a Madrid (14%) y Barcelona (8%)

Todos estos datos confirmados por el director de Servicio de Estudios de Tinsa, Rafael Gil.

La compra de viviendas por clientes internacionales se duplica en 5 años en la C. Valenciana

En 2018 los clientes extranjeros adquirieron 32.000 inmuebles en 2018.

Los principales compradores son los británicos que el año pasado adquirieron 5.539 viviendas, seguidos de los belgas con 2.643 inmuebles, los suecos con 2.395, los franceses 2.386, los alemanes 1.692, los rusos 1503 y los noruegos 1.233.

Factores como la excelente oferta que existe en la costa, la calidad de vida, el buen clima así como el auge turístico de ciudades como Valencia han propiciado este crecimiento.

Otro de los factores es la situación de la crisis catalana que ha hecho que parte importante de la inversión que se destinaba allí cambiara de destino hacia un lugar con mayor seguridad jurídica y con precios más asequibles.

Junto a todo esto la búsqueda de un permiso de residencia a través de la denominada “Golden Visa” con compras por encima del medio millón de Euros, es otro de los motivos del aumento de la compra por parte de clientes internacionales.